sábado, 19 de noviembre de 2016

De golpe me fui cerrando


me guarde un resto de aliento
por si llegaba a ver
la primera luz del día

o para verla por última vez
mientras me apagaba

ningún recuerdo
ni pasado ni reciente
me vino a la cabeza

contradiciendo los dichos
de que toda la vida se nos pasa
como una película
en un segundo

dudé

preferí esperar
a que llegara la mañana
y escucharte
despertándome

sábado, 12 de noviembre de 2016

Un chico y Bomba





Un chico
de diez años
soporta

una tarde
el calor del

verano
amparado
al ritmo
de un libro

tendido en el
sillón amarillo
su nariz

de a poco
se introduce
dentro de

las hojas
las frases

le saltan
a los ojos

entre silencios
trepa

a las palabras
y viaja con ellas
resbala

y se cae

sigiloso en la selva
entre lianas y ramas
y montículos de hojas

Bomba el hijo
de Tarzán
sorprendido lo toma
de un brazo

le pide que no hable
el índice cruzado en
sus labios carnosos

el chico se queda
mirándolo
atónito

no puede evitar
el impulso
lo toca
y descubre
que es de verdad

que su mundo
es el mundo
de Bomba
que también lo toca

cuando desde lejos
se escucha
el llamado de su madre
- ¡Mario… Marito…!

Bomba lo mira
el chico lo mira
- ¿qué hago?
pregunta
- Nada
le responde Bomba

                    y la voz de su madre
                    es un eco
                    que se desvanece
                    entre las voces y los ruidos
                    de la selva




domingo, 2 de octubre de 2016

Esa vez al mirarnos


temblabas
mojada de lluvia reciente
otra humedad distinta
te relucía en los labios

no hablabas
con un lazo de arena y 

cenizas me arrancaste de tus ojos
sin importarte el rímel corrido

te acercaste
con la palma ahuecada
que alimentó gatos a escondidas
me tapaste la sonrisa
de niño dormido en tus brazos

tu mirada más limpia
me rescató de los escombros
mi cuerpo en un halo
de luz intermitente
volvía hacia vos
incorpórea en medio del sueño

me mirabas y
cerrabas los ojos
en un arrebato incontenible
escapándole al regreso

Esta mañana



en un café sentados
cada cual en su mesa

tres hombres

la misma edad
los mismos gestos

el ceño fruncido
la mirada perdida
en un punto distante
buscan la última sudestada
que los aleje
de ese horizonte cercano

En eso
una mariposa irrumpe
la persigue un niño y el sol
recorta las siluetas detenidas
son estatuas
de una plaza en primavera


como si llegaran a un acuerdo
los tres hombres se levantan

de cada par de ojos nace un brillo
que atraviesa la ventana
el único haz de luz
serena y transparente
ilumina
allá afuera
esta mañana

sábado, 1 de octubre de 2016

Cuando se viene la noche



Viajando al anochecer
apurados en
la ruta del desierto

un pajarito se estrella 
contra el parabrisas
tantas mariposas
lo hicieron antes y
decenas de insectos
irreconocibles
pintaron sobre el vidrio
un paisaje estelar

el pájaro estrellado
es el lucero del alba
las mariposas
diversas constelaciones
los bichitos un cúmulo
de polvo de estrellas
y una manga de langostas
una estela de vía láctea

pero si desde el fondo de la noche
se aproximara de golpe
un objeto volador
no identificado
y descubrieras que
se trata de una vaca
en medio de la ruta

¿apretarías el acelerador a fondo?

¿alcanzarías la velocidad de la luz?

¿ocurriría un nuevo Big Bang?


viernes, 30 de septiembre de 2016

Invierno

                         

Como te entendí papa
cuando saliste
tiritando de la ducha
aquel sábado de julio
apurado por decirme
- secame la espalda
como lo hace mamá
despacito
cubrila con el toallón
frotame suave y ligero

la piel
escamada y ocre
como una corteza gruesa
se descascaraba

después
me pediste algo
en un hilo de voz
- alcanzame el talco
y con los ojos muy abiertos
te vaciaste medio frasco
por todos los pliegues
eras un ciprés del sur

los nudos nevados
el tronco
inclinado
la forma
del invierno


sábado, 11 de junio de 2016

Para estar acá



no necesito tiempo
un cuerpo firme
una mirada clara


no me hace falta una historia
verdadera o falsa
un camino por delante

ni un piso una cama un techo
una mesa servida
la luz oblicua de una lámpara

ni siquiera la calma de la espera
estar atento a repetir las cosas
ser amable y fiel a cada rato

no me sirven el pulgar para arriba
ni la copa alzada ni las ganas
de persistir hasta lograrlo

tampoco vivir en un rincón
a oscuras la cabeza entre las piernas
lamentando los errores cometidos

Para estar acá solo necesito
las pupilas abiertas
un cristal espejado
su reflejo
repentino
en la penumbra de un sueño

llegada
inevitable
de otra voz
al mundo

jueves, 2 de junio de 2016

En este lugar en esta lluvia




en un sábado de invierno
bajo un paraguas viejo 
demasiado grande
las baldosas flojas
me preguntaba
cómo harían
esos hombres
apenas vestidos
sin árboles ni aleros
en medio del desierto y de la lluvia

me preguntaba
si al amanecer el sol
sobre los charcos
calentaría esos rostros
ondulados bajo el agua
temiendo por su suerte
en otro lugar
en otra lluvia.




lunes, 30 de mayo de 2016

Bocacalle




Caminando perdido
por el suburbio
me atraviesa un silencio lejano

no se ve nadie por la bocacalle

hojas quietas en la vereda
los arboles esperan inmóviles
al viento y su danza

pasos
ruidos de motores
bocinas
gritos
el canto de los pájaros

ahora no están

esta calma
venida de otra parte
me aturde
y me acuesto bajo un fresno

el cuerpo se relaja
pierde su peso
se desinfla
como un globo
despedido por los aires

En pleno desconcierto
me pregunto

si me aferraré a
mis pies y mis manos

o me iré
en el zigzagueo errante
de un cometa fugaz

si seguiré escuchando
la voz interior que me dicta

o me entregaré
complacido
sin oponerme
a este silencio que no es de acá



sábado, 21 de mayo de 2016

No me importa llegar tarde


Que esperen
Prefiero detenerme
en la esquina
y ver
esta paloma


aplastada
irreconocible
en el cordón de la vereda

la rescata del olvido un
músico callejero
rostro aimara
voz de guitarra y siku
ofrece un canto
a la vida que se fue

la música se eleva
las notas
suenan suspendidas
la despiden en un recorte del cielo

entre el contorno de las nubes
y las copas de los árboles


jueves, 7 de abril de 2016

Si me preguntan por ella


no supe nada más

Hablamos
aquella noche
de la vejez


los sueños abandonados
el aburrimiento

la entrega incondicional
al amor al odio

Pero nunca nada fue igual
me decía
a ser madre por un rato
dar luz y calor
a un cuerpo vacio y seco
de esos que la muerte
cada tanto elige

Y ahi se quedó
inmóvil y sola
sobre la sábana
humedecida
el vientre un libro abierto con
las hojas arrancadas

de luna llena esa carita
la vió por última vez
en el borde
de una estrella
hundirse lento como un sol
se agota en el horizonte

Fue entonces que vimos pasar
por la ventana una nube
de cenizas encendidas
mucho más que las de
todos los volcanes de la tierra

Este va a ser un invierno muy largo
alcanzó a decirme

miércoles, 6 de abril de 2016

Un picaflor en el jardín de Santa Clara del Mar










Veo un picaflor. 
Todas las mañanas sobre las rosas.
Ahora sé que es el mismo
porque siempre llega puntual y
repite el orden de las flores.
Cuando todavía está lejos
reconozco el zumbido inconfundible
bien cerca de mi oreja derecha.
Y el mismo destello tornasolado
se desprende de sus alas.
Su reflejo en un vidrio de la galería
me encandila y me hace cerrar
los ojos.
De tan cerca impresiona.
Un ave pequeña
de apariencia gigantesca
verde azul y una franja amarilla
ojos negros de cabeza de tachuela
con el batir infinito y perfecto
las alas grises se convierten
en aletas de un pez volador
flotando imprevisible
primero aquí, después allá
el pico extenso de pala mecánica
ejecuta vibraciones intermitentes
así se presenta y le habla a las flores
en un código telegráfico propio
así cada tanto
succiona el néctar para su deleite
para seguir volando y fecundar
infinidad de flores
así me deja con la boca abierta.
Cuando abro los ojos desaparece.

Cada día a la misma hora
veo las rosas de pétalos caídos
los tallos que se inclinan
sin la energía del vuelo.
Será así
la manera de extrañarlo
hasta su regreso al otro día.




lunes, 4 de abril de 2016

Un dia como hoy



Un día
como hoy
como cualquiera



ya no vas a estar
en el sillón sentada
apoyadas las manos
sobre los muslos tensos
la boca al borde
de una sonrisa

ya no vas a mirar
por la ventana al cielo
llevándose el aliento compartido
y esa lagrima
que escondiste en un beso
soplado desde la mano

no vas a dejar más
los ojos sin pintar
el pelo suelto la palidez
entregándose al rubor
cuando pronuncio tu nombre

ya no vas a volver

a la cama deshecha al
contacto tibio
intenso

respirar la paz
que sigue al jadeo

Un día

como hoy
como cualquiera

voy a recorrerte dormida voy
a recortar tu imagen

y guardarla

intacta

bajo la almohada







miércoles, 23 de marzo de 2016

Con ella me alcanzaba


a mi abuela Delia








Mi abuela era poeta
y yo, el único que lo sabía.
Cuando mama perdía la risa
ella decía “…el año que viene
nos vamos a estar riendo de esto…” 
o “Música para mis oídos…”
cuando mi tío llamaba
del otro lado del mundo

Las palabras retumbaban en el aire
y yo con la boca abierta la miraba fijo
a los ojos dulces
la transparencia derramada
en una caricia cómplice sobre mi pelo
sonrojándome
corría atolondrado por el patio
ella regresaba a la cocina
a reencontrarse
con su silencio de siempre
en medio del ruido de platos y cacerolas

De noche en mi pieza tirado en la cama
los oídos tapados volvía
a escucharla apenas en un susurro
me traía el sueño
y despertaba a la mañana con el eco
de sus frases mágicas.

Hoy esas frases vuelven
en esta tarde gris como su pelo
y la veo con esa paz en su mirada
regar las macetas del balcón
la tierra humedecida de lágrimas
guardadas por años.
Aquí, donde un rayo de sol
descansa noche tras noche.
Donde cada mañana
hay capullos que florecen
para abrazarme.

domingo, 20 de marzo de 2016

Sería impensable










beber
de los ríos secos 

respirar el aire
de los que se ahogaron antes 


trepar por techos
de casas demolidas
pintar carteles volando
durante vendavales 


impensable 

pisar un campo árido
y sentir el olor 

a tierra mojada
irse por las ramas
de los bosques talados

Y es también impensable citarse
en una esquina a medianoche
cuando hay toque de queda
y escribir sobre papel manteca
la coordenada con un lápiz

Pero
lo
mas impensable
de todo es

esta                espera
esta    postergación

inútil



viernes, 18 de marzo de 2016

En el cielo un abismo

Desde una hamaca del jardín
miro el cielo recortado por
un marco de nubes y hojas
en su centro un avión esconde
la diminuta imagen
de mi partida.

En esa nave me voy
con la frente apoyada
en la ventanilla redonda
me veo solo en el jardín
allá abajo sostengo
la mirada perdida
la que me vio partir y busca
como el dial de una radio
alguna cita en el pasado.

Si me alejo no lo sé
si me quedé o me fui
solo huyo y me refugio
junto al deseo adormecido
de una estrella que se apaga

las palabras
contenidas en la boca
son un pedido de auxilio
que calla cuando me escapo

sin moverme
en el cielo un abismo
más allá de los días que ya fueron
las horas que nunca llegaron
como una ilusión perdida.












jueves, 17 de marzo de 2016

Festividad














A la cabeza
un perro suelto
anuncia con su cola triste la llegada
de una mezcla de procesión y comparsa
Una chica se aproxima
con una caja
de artesanías
sin vender
los hombres del pueblo
llevan gorritas de visera
las manos en los bolsillos
y un aire de aburrimiento
que levanta el polvo
con la liviandad vespertina del viento

En una ráfaga de ametralladora
los fuegos de artificio saltan
por los aires encima de la parroquia
junto al algarrobo centenario
Les explotan tan cerca a las estrellas que
dejan de pestañear por un momento
cuando el silencio habla
en el lugar de las voces calladas por el asombro
el cielo se ilumina y sucede
una inesperada resurrección del día
suspendido en las alturas
por debajo todo se oscurece
desaparece de la vista la faz de la tierra
La luz se desvanece y
con rapidez despreocupada
confluyen hacia el centro de la plaza
los chicos saltando
los turistas extranjeros boquiabiertos
todos ellos
con un gesto de las manos
una inclinación de la cabeza o
un aplauso diminuto
saludan a las ancianas sabias
que murmuran su canto
mirando el piso
mientras los lugareños
las envuelven en una ronda

Después de la última campanada
me acerco
con el apuro de
quien está de paso
y no quiere perder nada.
En el momento más calmo
ellas se elevan
emprenden un vuelo sin rumbo
y se pierden
en una nebulosa
que se confunde
con el multicolor de las montañas



lunes, 22 de febrero de 2016

Cinco pasos para hacer un sinfín de poemas











.- Escribir un poema
.- Subirlo al cielo
.- Dejarlo caer
       desde una altura tal que
       al chocar contra la tierra
       estallen los versos
       se desintegren las palabras
.- Escribir otro poema
.- Subirlo al cielo
,- Dejarlo caer
       desde una altura tal
       etcétera, 
       etcétera.

sábado, 20 de febrero de 2016

Atravesar la noche del 31 de diciembre de 2015










Anochece
el ventanal abierto
me acerca la playa
la oscuridad no interrumpe
esta isla de luz tenue
las palabras se vuelan
en la arena tibia encuentran voces
que el mar trajo de otros años
tengo los ojos enrojecidos
de tanto someterme a la penumbra
en este fragmento del día
soportar
la última hora
a solas conmigo

Afuera 
el mundo 
¿qué celebra?
¿el año que acaba y deja
un inmenso resquemor?
¿el que le sigue
y ya cuelga del abismo?

Oigo la llave
dar vueltas en la cerradura
el rechinar de una manija
la puerta se abre
la noche que entra
de a poco se enciende
deja un pedazo de cielo
estrellado
sobre mi cabeza quieta



lunes, 1 de febrero de 2016

Rastros de Purmamarca












…pueblito del Chalal
gama de verdes tenues a ocres cálidos
oscilan cambian discurren
por el entretejido de polvo y viento
la placita hecha de troncos
casitas de adobe incompletas
hay un joven del pueblo subido
a un cerro pequeño
el viernes parece un domingo
reflejando imágenes distantes
a cuatro kilómetros los colores son
más variados, se manifiestan más fuertes

que no se disuelvan en el olvido

que no se pierdan en lo lejano

del colorado terroso al verde amarillento
acariciando el turquesa
se convierte en lapislázuli
son más de siete los colores
de Purmamarca
los matices se entreveran
entre amalgamas brillantes
y opacidades térreas

Abro los ojos hacia el cielo
una nube llueve destellos de terracota
ilumina un peñasco solitario
en la ladera del Morado
sopla viento permanente
la bruma
recorre la paleta de colores
junto a la piedra desnuda
mineral de intemperie
que la tierra cobija y las montañas
le dan reposo en armonía

se respira y no queda nada
por fuera de este universo
creado desde el centro de las cosas

la palabra está ausente

Todo parece esfumarse
Pero no
se queda así
alejado del mundo

quieto.
profundo.
intacto.




miércoles, 6 de enero de 2016

Envuelto en una caricia

la última de tu mano 
me lleva el viento
a caminar sobre piedras
reflejadas en el agua 
transparencia de los pies
cristal el cuerpo
brillo que se desprende
en el intento arrebatado
de tenderse boca abajo
sobre un campo de amapolas
es un ensueño levitar
desvanecerse después
en un desierto de nubes

con pasitos inaudibles
una gaviota se acerca
yo soy un ave de paso
ella un gatito en el cielo
acaricio su lomo frágil
restriega en mi pierna su cabecita
pareciera ronronear hipnotizada
mientras cae el sol
detrás del horizonte blanco
atardeciendo en sus ojos negros
hasta que el cielo se apaga

lunes, 4 de enero de 2016

Nunca más usé chupete









I

Termura del contacto
los labios prolongando
esa eternidad
era la teta de mamá
pero sin leche
como la papa servida en la boca
trajo las primeras respuestas
sin tener las preguntas
estafador inimputable
me vendió el engaño
de cómo debería ser el mundo,
mucho antes de salir a recorrerlo.

II

Fue el primer misterio
cayendo
rodaba por el suelo
embadurnado de tierra
una y otra vez volvía a la boca
lo apretaba entre los dientes
como un perro tironeando de un pullover


III

Lamparita pensante a media luz
me arrastró
por cada deseo a una búsqueda
de la búsqueda a un desencuentro
Me dejaba una chica y compraba
decenas de chupetines bolita
y los comía día a día
hasta olvidarla.
Aprendí a sentir
la permanencia del amor
contando palitos de chupetín

IV

Con los años
fui recuperando su sabor
en la serenidad de una caricia
una tristeza olvidada o el arrebato
de una huida sin retorno
solo alcancé a tocarlo de nuevo
poníendolo a las apuradas
en la boca de mis hijos que
me miraban con el gesto
de Maggie Simpson.

V

Nunca más usé un chupete
hasta hoy
bajo el imperio de la memoria
el espejo refleja
mi boca redonda
como la de un pez
un círculo de babas y
bordes arrugados
succionando

una vez y otra


demorando el tiempo










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